21.06.2007 LEY INTI RAYMI EN CAPITAL
La norma reconoce el 21 de junio como el "Año Nuevo de los Pueblos Originarios". Fue iniciativa de un grupo de alumnos descendientes de indígenas y la presentaron ayer.
Cuando se habla de pueblos originarios vale destacar que la postura dominante no depara en grises: pareciera primar un dejo de folclore, de extrañeza, de arcaico, de lenguas muertas. Nada más alejado de la realidad. Los pueblos originarios de la Argentina son 22 y atraviesan 17 provincias, de acuerdo el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), dato que demuestra que los aborígenes están vivos y enriquecen la llamada "argentinidad". Aunque no lo parezca y se lo oculte bajo cualquier otra preocupación, como toda minoría, se han convertido desde hace cientos de años en los desterrados por excelencia.
Por eso, cuando se intenta valorizar el multiculturalismo de nuestro país, es un acto para destacar. Ayer, en el Día de la Bandera, el hall de la secretaría de Medio Ambiente se llenó de chicos y el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas presentó la Ley 1550/3, sancionada por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el año pasado. La norma señala oficialmente el 21 de junio como "año nuevo de los pueblos originarios del hemisferio sur".
"Institúyase el día 21 de junio como 'Año Nuevo de los Pueblos Originarios'. -Justifíquese la inasistencia a los alumnos de todos los niveles y modalidades de la Ciudad de Buenos Aires, siendo único requisito la manifestación escrita de los responsables de los niños", pregonan los dos primeros artículos de la ley. "La escuela está presente en todo lo relativo a la cultura de los pueblos originarios, y en distintas oportunidades hemos realizado experiencias que tienen que ver con la alimentación, la música y otros aspectos que hacen a la cultura de nuestros chicos y la de otros. Así surgió la inquietud de que en la agenda educativa no había ninguna mención al Inti Raymi", cuenta cómo se fue gestando la ley, Enrique Samar, director de la escuela 'General Manuel Nicolás Savio' del Bajo Flores.
Y prosigue: "Logramos que lo incorporaran a la agenda en el 2005. Después, un grupo de chicos que participaba del proyecto 'la legislatura y la escuela', donde hacían de diputados por un día y presentaban proyectos, armaron uno que llegó a la legislatura de la Ciudad. Este fue aprobado con pequeñas modificaciones y se convirtió en ley". Respecto del segundo artículo de la ley, el director comenta que "el proyecto original era más amplio, pero de cualquier forma significó un paso importante, aunque lo ideal sería pelear porque sea una nacional".
De esta forma no se 'descubrió' la "fiesta del sol", pero sí se le otorga un espacio dentro de la agenda urbana. "El Inti Raymi no es igual en todos los pueblos originarios. Es una ceremonia religiosa de los pueblos indígenas que tiene distintos nombres dependiendo del pueblo al que se refiera. En este caso proviene de los pueblos de origen incaico, una ceremonia dedicada al momento de mayor alejamiento de la Tierra y el sol (solsticio de invierno) y el comienzo de un nuevo ciclo", explica a Clarín.com Juana Anaya, directora de desarrollo en comunidades indígenas del INAI.
Por su parte, Wenceslao Villanueva, coordinador del evento, señaló que "es la primera vez que existe un acto realmente multicultural en este sentido". Eulogio Frites, presidente de la Comisión de Juristas Indígenas en la República Argentina, afirma: "Los dirigentes indígenas estamos con vida, desarrollando las comunidades y una legislación adecuada para la distribución territorial, para que tengamos la personería jurídica reconocida en el país" (Ver video 1). El abogado cree que con el acto se pone de relieve el aspecto cultural y la cosmovisión indígena. "Todos los pueblos tienen una similar pero distinta, que habla de la Tierra, el sol, etc. Se está conversando a nivel de ancianos para ver si hay una aproximación a la cantidad de años que cumplimos", afirmó.
Si bien el plato fuerte del encuentro fue la presentación de los chicos de la escuela 23 portando la bandera Argentina junto a la de los pueblos originarios, también se presentó un documental audiovisual sobre los aborígenes latinoamericanos, distintas exposiciones y actos culturales como música y lectura de cartas. Todos los presentes rescataron la igualdad y la necesidad de cuidado de la Tierra, en sumo peligro.
Desde el INAI destacan una nueva actitud en materia de legislación, como la que se presentó ayer y la ley nacional 26.160 (Emergencia en la posesión y propiedad indígena). "Esta prohíbe el desalojo durante los próximos cuatro años y obliga al estado a demarcar los territorios conjuntamente con los representantes indígenas. Es de avanzada en materia de acción: se lo está haciendo, no va a quedar como un deseo. La metodología para la demarcación es una discusión muy interesante: ¿qué se entiende como territorio indígena? Son discusiones que antes no se planteaban y en Capital sirven para ir generando cada vez más conciencia", afirma Amaya. Por su parte, Samar concluye: "Es un proceso contradictorio porque por un lado hay avances pero todo cuesta mucho. Hay fuertes resistencias, sobre todo de los gobiernos provinciales, desalojos, represiones, discriminación y una gran resistencia a pesar de la lucha que se lleva a cabo".
jueves, 21 de junio de 2007
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