01.03.2009 Clarín
Vendió sus quince patos para poder ir a la escuela
Le apasiona criarlos. Pero no dudó en desprenderse de ellos para comprar útiles.
Por: Mariana Iglesias
Los ojos de Mario se encienden cuando habla de sus patos. Los cría él. Son su entretenimiento, su pasión. Igual, no dudó en vender a sus patitos cuando estuvo en un gran apuro: empezaban las clases, no tenía útiles ni zapatillas, y quería estudiar. Vendió 15 de sus 16 patos. Le dieron 150 pesos. Compró todo lo que necesitaba.
Empezó a estudiar. Ahí no más, y al tanto de la situación, una fundación decidió darle una beca que lo acompañará durante todo el secundario. Mario Techera tiene 14 años y un montón de justificativos para dejarse estar. Vive en Berazategui, en una zona que llaman barrio Bustillo, pero sólo por llamarla, porque en realidad es una de esas tantas villas que inundan el conurbano. Su mamá, un día se fue. Y él ahora vive con Marcelo, su hermano de 18 años que sufre un severo retraso mental, y su papá, el gran Vilmar. Hasta hace unos días, el hombre de 73 años cartoneaba, pero a fuerza de balas (muestra las marcas en su cuerpo) le quitaron su chango y su caballo. Así que ahora nada de nada. Sólo su pensión. A Mario no le gusta cartonear.
Nunca quiso acompañar a su papá. "Y yo no lo obligo. Está para otras cosas. Quiero que estudie", dice Vilmar. Y Mario estudia. Gracias a sus patos primero y a la beca después, el chico va a la escuela. Le gusta Lengua porque le gusta leer y escribir. Le gusta gimnasia, porque es ágil y se reconoce deportista. O tal vez sólo futbolista. Muere por River, pero también juega en el Club Juventud Unida y parece que es un gran defensor.
Le cuesta Matemática. Mucho, como a tantos. Pero para eso está Mariana, una de las profesionales de la Fundación Cimientos que va a la escuela a dar apoyo como par te de este Programa de Retención y Reingreso (ver..). La beca es de 135 pesos por mes y él puede gastarla en lo que necesite para estudiar, sobre todo, útiles.
"Cuando me ve ajustado, Mario me quiere dar plata", confiesa el papá. Pero esa plata no se toca: "Es de los estudios. No se usa para nada más". O a veces sí. Con la primera beca se compró una pata para que hiciera pareja con el único pato que se había guardado. Enseguida se reprodujeron. El también cría gallinas y conejos.
Difícil vislumbrar un futuro siquiera en ciertas circunstancias. Mario lo puede ver, o al menos se permite soñar. Y sí, le gustaría ir a la universidad para ser veterinario y tener su propia veterinaria. Por ahora sus animales corren alrededor de la casilla de material que lo vio nacer y que está a siete cuadras de la escuela N° 37 a la qque va todas las mañanas. "Vale la pena hacer el esfuerzo –dice Mario tímidamente–. La escuela es la única que puede ayudar a tener un trabajo".
jueves, 18 de marzo de 2010
jueves, 20 de noviembre de 2008
internet y el estudio
Para usar Internet, 4 de cada 10 chicos le sacan tiempo al estudio
20.11.2008
En una investigación hecha con 25.000 estudiantes de 10 a 18 años en siete paises de Latinoamérica, los argentinos resultaron los que más le restan a las tareas escolares para navegar. En otros países sacrifican el deporte o la familia.
Por: Juan Pablo Casas
De un informe sobre el impacto de las nuevas tecnologías entre los niños y adolescentes de América Latina se desprende que los argentinos son los que más desplazaron a las tareas escolares por el uso de Internet. Cuatro de cada diez argentinos consultados respondieron que para navegar en la Web le restan tiempo al estudio y los deberes. Por la Internet, incluso le sacan tiempo a la TV (32%) y a la lectura (27%). En los otros países, en cambio, los encuestados reconocen desatender a la familia, los amigos y el deporte.
A estas y otras conclusiones arribaron los expertos de la Universidad de Navarra (España) que coordinaron el informe que hoy será presentado por Telefónica bajo el título de "La generación interactiva". En él se describen los usos y costumbres de chicos de 10 a 18 años de estrecha relación con las nuevas tecnologías. El estudio analizó el comportamiento de más de 25.000 personas en siete países de América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela. En nuestro país entrevistaron a 2.344 jóvenes (el 80% alumnos fueron de escuelas públicas).
El relevamiento también indica que el 50% de los chicos realiza las tareas escolares frente a la tele, mientras chatea o cuando está atento a los mensajes de texto del celular. "Los chicos de hoy muestran destrezas de pluriatención, muy distintas a las de generaciones anteriores. Experimentan una ruptura visual muy fuerte, que contrasta con el modelo tradicional del aula del siglo XIX, donde se les exige a los alumnos que estén sentados, quietos, mirando fijo a un punto, el pizarrón, y prestándole atención a una persona, el maestro", señala el sociólogo e investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Luis Alberto Quevedo.
La directora de proyectos de Educ.ar, del Ministerio de Educación, Laura Serra, plantea sus dudas sobre estas habilidades: "La pluriatención existe, pero no así el pluriaprendizaje. Los especialistas advierten que los chicos abordan al mismo tiempo muchas tareas, pero después se les dificulta explicar qué vieron, escucharon o leyeron mientras hacían otras cosas".
Apenas el 18% de los estudiantes argentinos navega por sitios de Internet educativos. Ese porcentaje cae al 11% cuando se trata de páginas culturales. Los locales están debajo de la media regional (20% en el primer caso y 17%, en el segundo). La visita a estos sitios crece por género (lo frecuentan más las mujeres que los varones), pero también entre los alumnos que navegan en la escuela.
En la mayoría de los casos, los encuestados reconocen sentarse solos, sin guía o control adulto, frente a la pantalla de la PC. Sin embargo, son los argentinos, junto con los colombianos, los que más destacan la tutela de profesores o maestros al momento de adentrarse en la Internet. Igual, la tasa resulta muy baja: sólo el 7%. Por otra parte, el 58% de los nuestros, a la par de los chilenos, perciben -muy por encima del resto- que sus docentes promueven o recomiendan el uso de Internet para el estudio o las tareas escolares.
Sostiene Serra: "El imaginario social cree que los maestros rechazan las nuevas tecnologías, pero no es así. Los docentes argentinos son muy entusiastas. Igual, todavía queda mucho camino por recorrer". Replica Quevedo: "A partir de ciertos estudios que publican los medios, se genera un temor entre los adultos a que las nuevas tecnologías fomenten la 'alienación' de los chicos. Ante el desconocimiento, se genera miedo en los mayores, que se muestran reticentes a que Internet se sume como método de enseñanza".
20.11.2008
En una investigación hecha con 25.000 estudiantes de 10 a 18 años en siete paises de Latinoamérica, los argentinos resultaron los que más le restan a las tareas escolares para navegar. En otros países sacrifican el deporte o la familia.
Por: Juan Pablo Casas
De un informe sobre el impacto de las nuevas tecnologías entre los niños y adolescentes de América Latina se desprende que los argentinos son los que más desplazaron a las tareas escolares por el uso de Internet. Cuatro de cada diez argentinos consultados respondieron que para navegar en la Web le restan tiempo al estudio y los deberes. Por la Internet, incluso le sacan tiempo a la TV (32%) y a la lectura (27%). En los otros países, en cambio, los encuestados reconocen desatender a la familia, los amigos y el deporte.
A estas y otras conclusiones arribaron los expertos de la Universidad de Navarra (España) que coordinaron el informe que hoy será presentado por Telefónica bajo el título de "La generación interactiva". En él se describen los usos y costumbres de chicos de 10 a 18 años de estrecha relación con las nuevas tecnologías. El estudio analizó el comportamiento de más de 25.000 personas en siete países de América Latina: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela. En nuestro país entrevistaron a 2.344 jóvenes (el 80% alumnos fueron de escuelas públicas).
El relevamiento también indica que el 50% de los chicos realiza las tareas escolares frente a la tele, mientras chatea o cuando está atento a los mensajes de texto del celular. "Los chicos de hoy muestran destrezas de pluriatención, muy distintas a las de generaciones anteriores. Experimentan una ruptura visual muy fuerte, que contrasta con el modelo tradicional del aula del siglo XIX, donde se les exige a los alumnos que estén sentados, quietos, mirando fijo a un punto, el pizarrón, y prestándole atención a una persona, el maestro", señala el sociólogo e investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Luis Alberto Quevedo.
La directora de proyectos de Educ.ar, del Ministerio de Educación, Laura Serra, plantea sus dudas sobre estas habilidades: "La pluriatención existe, pero no así el pluriaprendizaje. Los especialistas advierten que los chicos abordan al mismo tiempo muchas tareas, pero después se les dificulta explicar qué vieron, escucharon o leyeron mientras hacían otras cosas".
Apenas el 18% de los estudiantes argentinos navega por sitios de Internet educativos. Ese porcentaje cae al 11% cuando se trata de páginas culturales. Los locales están debajo de la media regional (20% en el primer caso y 17%, en el segundo). La visita a estos sitios crece por género (lo frecuentan más las mujeres que los varones), pero también entre los alumnos que navegan en la escuela.
En la mayoría de los casos, los encuestados reconocen sentarse solos, sin guía o control adulto, frente a la pantalla de la PC. Sin embargo, son los argentinos, junto con los colombianos, los que más destacan la tutela de profesores o maestros al momento de adentrarse en la Internet. Igual, la tasa resulta muy baja: sólo el 7%. Por otra parte, el 58% de los nuestros, a la par de los chilenos, perciben -muy por encima del resto- que sus docentes promueven o recomiendan el uso de Internet para el estudio o las tareas escolares.
Sostiene Serra: "El imaginario social cree que los maestros rechazan las nuevas tecnologías, pero no es así. Los docentes argentinos son muy entusiastas. Igual, todavía queda mucho camino por recorrer". Replica Quevedo: "A partir de ciertos estudios que publican los medios, se genera un temor entre los adultos a que las nuevas tecnologías fomenten la 'alienación' de los chicos. Ante el desconocimiento, se genera miedo en los mayores, que se muestran reticentes a que Internet se sume como método de enseñanza".
martes, 26 de agosto de 2008
Qué hacer si te detienen
. Si una persona es arrestada porque se le imputa un delito, o por orden judicial en una causa ya existente, sea mayor o menor de edad, en Capital o Provincia, la Policía tiene obligación de permitirle al detenido hablar por teléfono con un familiar, un abogado o una persona de confianza. Si el juez ordenó una incomunicación (la policía no puede hacerlo sin orden judicial) igual tienen obligación de informar al detenido y a quien se acerque a la comisaría los siguientes datos:
- Qué delito le imputan, a cargo de qué juez está a disposición el detenido, qué instrucciones dio el juzgado a la comisaría (verificar domicilio, antecedentes, si ordenó la soltura o si será llevado para prestar declaración indagatoria). En cualquier caso, si la detención es porque se lo acusa de haber cometido un delito, se necesita un abogado, que puede ser el funcionario público llamado Defensor Oficial o un abogado particular que proponga la familia.
. Los menores de 18 años pueden ser detenidos si están cometiendo un delito o por orden judicial, pero no "en averiguación de identidad" o "para identificar"; pero si eso ocurre o si se es detenido "por estar en la calle después de las 22.00": el menor no puede ser esposado, ni ser llevado en un auto que no se identifique como policial. Tampoco lo pueden encerrar en un calabozo, ni tenerlo junto a mayores de edad, ni quitarle los cordones y/o cinturón, ni hacerle "tocar el pianito", ni incomunicarlo.
. Lo primero que tiene que hacer el policía que detuvo al menor al entrar a la Comisaría es avisar al Juez de Menores de turno.
. El menor tiene derecho a llamar de inmediato a un familiar, abogado o persona de confianza.
. El menor solo puede ser revisado por un médico. Nadie más tiene derecho a revisarlo o hacerle quitar la ropa.
. Una persona mayor de edad que sea responsable del menor tiene que ir de inmediato a la comisaría, porque el Juez de Menores sólo ordena la "entrega" del menor a los padres o tutores. Si no hay un mayor responsable, el Juez puede decidir que hay una "situación de abandono o desamparo" y mandarlo a un instituto de menores.
. En la Ciudad de Buenos Aires, la Policía puede detener a una persona para "identificado" o porque resulta "sospechoso". Un menor "para identificar" no puede estar más de 10 horas, lleguen los antecedentes o no. A las 10 horas y un minuto estás ilegalmente privado de tu libertad. . No la condición no es de detención, sino "demorado", por lo que no pueden alojarlo en un calabozo con personas acusadas de cometer delitos.
. En la Provincia de Buenos Aires la detención por averiguación de identidad puede durar hasta 12 horas. En lo demás, funciona igual que en la ciudad de Buenos Aires.
- Qué delito le imputan, a cargo de qué juez está a disposición el detenido, qué instrucciones dio el juzgado a la comisaría (verificar domicilio, antecedentes, si ordenó la soltura o si será llevado para prestar declaración indagatoria). En cualquier caso, si la detención es porque se lo acusa de haber cometido un delito, se necesita un abogado, que puede ser el funcionario público llamado Defensor Oficial o un abogado particular que proponga la familia.
. Los menores de 18 años pueden ser detenidos si están cometiendo un delito o por orden judicial, pero no "en averiguación de identidad" o "para identificar"; pero si eso ocurre o si se es detenido "por estar en la calle después de las 22.00": el menor no puede ser esposado, ni ser llevado en un auto que no se identifique como policial. Tampoco lo pueden encerrar en un calabozo, ni tenerlo junto a mayores de edad, ni quitarle los cordones y/o cinturón, ni hacerle "tocar el pianito", ni incomunicarlo.
. Lo primero que tiene que hacer el policía que detuvo al menor al entrar a la Comisaría es avisar al Juez de Menores de turno.
. El menor tiene derecho a llamar de inmediato a un familiar, abogado o persona de confianza.
. El menor solo puede ser revisado por un médico. Nadie más tiene derecho a revisarlo o hacerle quitar la ropa.
. Una persona mayor de edad que sea responsable del menor tiene que ir de inmediato a la comisaría, porque el Juez de Menores sólo ordena la "entrega" del menor a los padres o tutores. Si no hay un mayor responsable, el Juez puede decidir que hay una "situación de abandono o desamparo" y mandarlo a un instituto de menores.
. En la Ciudad de Buenos Aires, la Policía puede detener a una persona para "identificado" o porque resulta "sospechoso". Un menor "para identificar" no puede estar más de 10 horas, lleguen los antecedentes o no. A las 10 horas y un minuto estás ilegalmente privado de tu libertad. . No la condición no es de detención, sino "demorado", por lo que no pueden alojarlo en un calabozo con personas acusadas de cometer delitos.
. En la Provincia de Buenos Aires la detención por averiguación de identidad puede durar hasta 12 horas. En lo demás, funciona igual que en la ciudad de Buenos Aires.
sábado, 2 de agosto de 2008
Cambio climático
Cambio climático: grave pronóstico
02.08.2008Clarín.comSociedad
Dentro de nada más que 100 meses, si tenemos suerte, y basándonos en cálculos bastante conservadores, los seres humanos llegaremos a un punto de no retorno en el que seremos testigos del comienzo de un galopante cambio climático. Dicho esto, vale la pena recordar que entre aquellos que trabajan en este tema del calentamiento global se barajan incontables modelos, escenarios y distintas repeticiones de todos esos modelos y escenarios.
La concentración actual de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, los gases "efecto invernadero", es la más alta de los últimos 650 mil años. En un espacio de 250 años, como resultado de la Revolución Industrial, y de cambios introducidos en la Tierra como el crecimiento de ciudades y la desaparición de bosques, hemos liberado a la atmósfera más de 1.800 millones de toneladas de CO2. Actualmente, se liberan a la atmósfera de la Tierra 1.000 toneladas de CO2 por segundo. Los gases "efecto invernadero" atrapan la radiación solar y ello recalienta la atmósfera. Cuando estos gases se acumulan más allá de determinado nivel -el llamado "punto de no retorno"- el calentamiento global se acelera y potencialmente se descontrola.
La pérdida de las capas de hielo reduce la capacidad de la superficie de la Tierra para reflejar el calor y esto aumenta la cantidad de calor que se absorbe. Entre otros de los fenómenos que se dan actualmente figura la capacidad cada vez menor de los océanos para absorber CO2. Esto ya se observó en océanos del sur y en el Atlántico Norte.
Debemos recordar que una vez que se atraviese un umbral de concentración de gases crítico, el calentamiento global continuará aún cuando dejemos de liberar a la atmósfera gases efecto invernadero. Si eso ocurre, el clima de la Tierra será otro, tendrá un estado más volátil, con una circulación de océanos distinta y con patrones de viento y lluvia diferentes. Tal como demuestra una gran cantidad de investigaciones sobre el tema realizadas, sus consecuencias son potencialmente catastróficas para la vida en la Tierra.
02.08.2008Clarín.comSociedad
Dentro de nada más que 100 meses, si tenemos suerte, y basándonos en cálculos bastante conservadores, los seres humanos llegaremos a un punto de no retorno en el que seremos testigos del comienzo de un galopante cambio climático. Dicho esto, vale la pena recordar que entre aquellos que trabajan en este tema del calentamiento global se barajan incontables modelos, escenarios y distintas repeticiones de todos esos modelos y escenarios.
La concentración actual de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera, los gases "efecto invernadero", es la más alta de los últimos 650 mil años. En un espacio de 250 años, como resultado de la Revolución Industrial, y de cambios introducidos en la Tierra como el crecimiento de ciudades y la desaparición de bosques, hemos liberado a la atmósfera más de 1.800 millones de toneladas de CO2. Actualmente, se liberan a la atmósfera de la Tierra 1.000 toneladas de CO2 por segundo. Los gases "efecto invernadero" atrapan la radiación solar y ello recalienta la atmósfera. Cuando estos gases se acumulan más allá de determinado nivel -el llamado "punto de no retorno"- el calentamiento global se acelera y potencialmente se descontrola.
La pérdida de las capas de hielo reduce la capacidad de la superficie de la Tierra para reflejar el calor y esto aumenta la cantidad de calor que se absorbe. Entre otros de los fenómenos que se dan actualmente figura la capacidad cada vez menor de los océanos para absorber CO2. Esto ya se observó en océanos del sur y en el Atlántico Norte.
Debemos recordar que una vez que se atraviese un umbral de concentración de gases crítico, el calentamiento global continuará aún cuando dejemos de liberar a la atmósfera gases efecto invernadero. Si eso ocurre, el clima de la Tierra será otro, tendrá un estado más volátil, con una circulación de océanos distinta y con patrones de viento y lluvia diferentes. Tal como demuestra una gran cantidad de investigaciones sobre el tema realizadas, sus consecuencias son potencialmente catastróficas para la vida en la Tierra.
viernes, 25 de julio de 2008
La Perla
Los testimonios de dolor de los pocos sobrevivientes
Por: Marta Platía 25.07.2008Clarín.com
A lo largo de un juicio a Menendez y otros represores, en el que por momentos el infierno pareció abrir una sucursal en la sala de audiencias, nadie que haya escuchado los testimonios de los sobrevivientes y testigos del campo de exterminio de La Perla, podrá olvidarlos fácilmente.
Sus voces recordando la muerte de los compañeros. El martirio que se corporizaba en las manos y las risotadas de los torturadores que disfrutaban atormentando cuerpos a picana y golpes. Allí estuvo Teresa Meschiatti: "Durante un mes mi vagina olió a carne podrida", detalló; y la lúgubre lotería, en medio de la noche, de los traslados que no eran otra cosa que el asesinato planificado por bala o tortura y la desaparición de los cadáveres en fosas comunes.
¿Cómo olvidar, entonces, a Cecilia Suzzara, cuando relató que luego de días de picana y submarinos la obligaron a guiarlos a la casa de su amiga Silvina Parodi, embarazada de ocho meses? Silvina y su esposo Daniel Orozco todavía están desaparecidos, y Sonia Torres, la mamá de Silvina, todavía busca a su nieto nacido en cautiverio.
¿Y cómo hizo usted para seguir con la vida?, le preguntó un abogado. "Yo no pude volver a vivir. Yo me morí en La Perla", contestó la mujer quebrada por el dolor y una culpa que jamás la abandonó, y que sus cancerberos parecen desconocer.
O a María Victoria Roca, una todavía hermosa mujer que contó cómo, por su belleza, la desnudaron y la torturaron entre 20. O el relato de la insoportable escena de la muerte en directo de Falik de Vergara, "una chiquita rubia, muy joven" que le obligaron a ver a Liliana Callizo: "No, nunca me voy a poder olvidar del chisperío que salía de las picanas. El cuerpo de Falik se arqueaba y se sacudía en la mesa de torturas. Hasta le tiraban baldazos de agua para matarla más rápido. Es que era Navidad y todos querían terminar para irse a sus casas".
Y la voz segura, clara, acusadora de Meschiatti cuando le dijo al Tribunal, a pesar de vivir hace más de 24 años en Suiza: "No señores, pueden pasar varias vidas, pero de la tortura no se vuelve jamás".
O el testimonio de José Adolfo Caro: el morguero que ayudó a localizar las fosas comunes del Cementerio de San Vicente. Caro, un hombre que puede leer en los cadáveres y hasta reconocerlos en sus parientes vivos. "En el '81 llegó una mujer rubia, con una cicatriz en la pierna que buscó a su hijo por todo el país, y yo la miré y le dije: Señora, ¿por casualidad su hijo era igual a usted pero con el pelo corto? Y ella lloró, y yo pensé qué bruto, cómo se lo dije así, pero le desenterré el cuerpo del chico porque yo me acordaba bien de su cara y de que lo había enterrado una noche que llovía
Y a Soledad Chávez, la hija mayor de Hilda Flora Palacios, cuando explicó lo que significaba crecer con "una mamá que era una foto en un cartel. una cara sonriente, atemporal, que no envejece, ni se ríe ni llora".
Por: Marta Platía 25.07.2008Clarín.com
A lo largo de un juicio a Menendez y otros represores, en el que por momentos el infierno pareció abrir una sucursal en la sala de audiencias, nadie que haya escuchado los testimonios de los sobrevivientes y testigos del campo de exterminio de La Perla, podrá olvidarlos fácilmente.
Sus voces recordando la muerte de los compañeros. El martirio que se corporizaba en las manos y las risotadas de los torturadores que disfrutaban atormentando cuerpos a picana y golpes. Allí estuvo Teresa Meschiatti: "Durante un mes mi vagina olió a carne podrida", detalló; y la lúgubre lotería, en medio de la noche, de los traslados que no eran otra cosa que el asesinato planificado por bala o tortura y la desaparición de los cadáveres en fosas comunes.
¿Cómo olvidar, entonces, a Cecilia Suzzara, cuando relató que luego de días de picana y submarinos la obligaron a guiarlos a la casa de su amiga Silvina Parodi, embarazada de ocho meses? Silvina y su esposo Daniel Orozco todavía están desaparecidos, y Sonia Torres, la mamá de Silvina, todavía busca a su nieto nacido en cautiverio.
¿Y cómo hizo usted para seguir con la vida?, le preguntó un abogado. "Yo no pude volver a vivir. Yo me morí en La Perla", contestó la mujer quebrada por el dolor y una culpa que jamás la abandonó, y que sus cancerberos parecen desconocer.
O a María Victoria Roca, una todavía hermosa mujer que contó cómo, por su belleza, la desnudaron y la torturaron entre 20. O el relato de la insoportable escena de la muerte en directo de Falik de Vergara, "una chiquita rubia, muy joven" que le obligaron a ver a Liliana Callizo: "No, nunca me voy a poder olvidar del chisperío que salía de las picanas. El cuerpo de Falik se arqueaba y se sacudía en la mesa de torturas. Hasta le tiraban baldazos de agua para matarla más rápido. Es que era Navidad y todos querían terminar para irse a sus casas".
Y la voz segura, clara, acusadora de Meschiatti cuando le dijo al Tribunal, a pesar de vivir hace más de 24 años en Suiza: "No señores, pueden pasar varias vidas, pero de la tortura no se vuelve jamás".
O el testimonio de José Adolfo Caro: el morguero que ayudó a localizar las fosas comunes del Cementerio de San Vicente. Caro, un hombre que puede leer en los cadáveres y hasta reconocerlos en sus parientes vivos. "En el '81 llegó una mujer rubia, con una cicatriz en la pierna que buscó a su hijo por todo el país, y yo la miré y le dije: Señora, ¿por casualidad su hijo era igual a usted pero con el pelo corto? Y ella lloró, y yo pensé qué bruto, cómo se lo dije así, pero le desenterré el cuerpo del chico porque yo me acordaba bien de su cara y de que lo había enterrado una noche que llovía
Y a Soledad Chávez, la hija mayor de Hilda Flora Palacios, cuando explicó lo que significaba crecer con "una mamá que era una foto en un cartel. una cara sonriente, atemporal, que no envejece, ni se ríe ni llora".
jueves, 24 de julio de 2008
Esclavitud textil
Liberaron a 37 bolivianos que mantenían esclavizados en un taller textil de Longchamps
24.07.2008Clarín.com
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Vivían hacinados en una habitación de 24 metros cuadrados, les pagaban $1 por prenda confeccionada y los obligaban a comprar comida sobrevaluada a la suegra del dueño. Entre los rescatados hay seis chicos de entre 3 y 11 años. La Policía detuvo a tres personas, todos miembros de una familia.
Treinta y siete bolivianos, ente ellos seis menores, que trabajaban en condiciones de esclavitud en un taller textil fueron liberados hoy en tres allanamientos realizados en la localidad bonaerense de Longchamps, partido de Almirante Brown.
Fuentes judiciales informaron que las 37 víctimas vivían hacinadas en el mismo taller de tan sólo 24 metros cuadrados, que les pagaban un peso por prenda confeccionada y los obligaban a comprar comida a precios sobrevaluados en el mercado de la suegra del dueño del taller.
Por el caso hay tres detenidos, todos miembros de una familia también de nacionalidad boliviana, aunque el máximo responsable del taller clandestino está prófugo y se lo busca en el norte del país, dijo a Télam el capitán Marcelo Andrada, a cargo del operativo.
El principal procedimiento se realizó en Bolívar 3331 donde fueron liberadas las 37 personas, entre ellas seis chicos de entre 3 y 11 años. Los 37 bolivianos no sólo trabajaban sino que también vivían y dormían en el mismo taller que estaba emplazado en una construcción precaria de 8 metros por 3. Durante los operativos, se secuestraron maquinaria textil, dinero y prendas, precisó Andrada.
La investigación se inició en noviembre pasado cuando una de las personas esclavizadas logró escapar y contó lo sucedido a los vecinos que radicaron la denuncia. La fiscal Karina López de Lomas de Zamora ordenó entonces tareas de inteligencia en el domicilio y escuchas telefónicas y tras varios meses de investigación obtuvo hoy los allanamientos.
Los investigadores determinaron que las familias bolivianas que trabajaban allí eran traídas engañadas al país con la falsa promesa de trabajo digno y la obtención de la ciudadanía argentina. "Sin embargo, ni bien llegaban al país eran recluídos en el taller donde los tenían encerrados con candado", explicó la fuente judicial.
El lugar sólo cuenta con un baño de un metro por un metro donde hay un inodoro, al que sólo accedían pidiendo permiso, y las duchas estaban al aire libre. Las fuentes también contaron que a los trabajadores sólo se les pagaba un peso por pantalón y sólo al jefe del grupo familiar.
24.07.2008Clarín.com
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Vivían hacinados en una habitación de 24 metros cuadrados, les pagaban $1 por prenda confeccionada y los obligaban a comprar comida sobrevaluada a la suegra del dueño. Entre los rescatados hay seis chicos de entre 3 y 11 años. La Policía detuvo a tres personas, todos miembros de una familia.
Treinta y siete bolivianos, ente ellos seis menores, que trabajaban en condiciones de esclavitud en un taller textil fueron liberados hoy en tres allanamientos realizados en la localidad bonaerense de Longchamps, partido de Almirante Brown.
Fuentes judiciales informaron que las 37 víctimas vivían hacinadas en el mismo taller de tan sólo 24 metros cuadrados, que les pagaban un peso por prenda confeccionada y los obligaban a comprar comida a precios sobrevaluados en el mercado de la suegra del dueño del taller.
Por el caso hay tres detenidos, todos miembros de una familia también de nacionalidad boliviana, aunque el máximo responsable del taller clandestino está prófugo y se lo busca en el norte del país, dijo a Télam el capitán Marcelo Andrada, a cargo del operativo.
El principal procedimiento se realizó en Bolívar 3331 donde fueron liberadas las 37 personas, entre ellas seis chicos de entre 3 y 11 años. Los 37 bolivianos no sólo trabajaban sino que también vivían y dormían en el mismo taller que estaba emplazado en una construcción precaria de 8 metros por 3. Durante los operativos, se secuestraron maquinaria textil, dinero y prendas, precisó Andrada.
La investigación se inició en noviembre pasado cuando una de las personas esclavizadas logró escapar y contó lo sucedido a los vecinos que radicaron la denuncia. La fiscal Karina López de Lomas de Zamora ordenó entonces tareas de inteligencia en el domicilio y escuchas telefónicas y tras varios meses de investigación obtuvo hoy los allanamientos.
Los investigadores determinaron que las familias bolivianas que trabajaban allí eran traídas engañadas al país con la falsa promesa de trabajo digno y la obtención de la ciudadanía argentina. "Sin embargo, ni bien llegaban al país eran recluídos en el taller donde los tenían encerrados con candado", explicó la fuente judicial.
El lugar sólo cuenta con un baño de un metro por un metro donde hay un inodoro, al que sólo accedían pidiendo permiso, y las duchas estaban al aire libre. Las fuentes también contaron que a los trabajadores sólo se les pagaba un peso por pantalón y sólo al jefe del grupo familiar.
Condena a genocidas
Condena histórica: perpetua para Menéndez en una cárcel común
24.07.2008Clarín.com
Lo dispuso el Tribunal Oral Federal Nº1 de Córdoba. Es por el secuestro, tortura y muerte de cuatro militantes en 1977. Más temprano, el represor justificó los crímenes cometidos por la dictadura. Y dijo: "Los guerrilleros de los 70 están en el poder". Además, otros cuatro acusados recibieron perpetua y tres, penas que van de 18 a 22 años de prisión.
El represor Luciano Benjamín Menéndez fue condenado esta tarde a prisión perpetua por el secuestro, tortura y muerte de cuatro militantes, ocurridos en 1977. De acuerdo al fallo, dictado por el Tribunal Oral Nº1 de Córdoba, el ex jefe del III Cuerpo de Ejército deberá cumplir la pena en una cárcel común, tal como había reclamado la querella.
Menéndez, quien más temprano había defendido con énfasis la represión ilegal, escuchó el veredicto en silencio. Como reflejo de la enorme expectativa que había generado el proceso, la lectura fue seguida en primera persona por el gobernador de la provincia, Jorge Schiaretti; su vice, Héctor "Pichi" Campana, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde; el Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino; y la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, entre otros integrantes de organismos de derechos humanos.
Además de Menéndez -cerebro de la represión ilegal en Córdoba- otros cuatro represores también deberán cumplir prisión perpetua en un penal común. Se trata de Luis Alberto Manzanelli, Carlos Alberto Díaz, Oreste Valentín Padován y Ricardo Alberto Ramón Lardone. Además, Hermes Oscar Rodríguez y Jorge Ezequiel Acosta fueron sentenciados a 22 años de cárcel, mientras que Carlos Alberto Vega fue sentenciado a 18 años.
Todos fueron condenados por los crímenes de Hilda Palacios, Humberto Brandalisis, Carlos Lajas y Raúl Cardozo, militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), ocurridos en 1977.
La sentencia fue recibida con alegría por los militantes de derechos humanos, que desde bien temprano se concentraron frente a los Tribunales de la capital cordobesa. Allí se instaló una pantalla gigante que transmitió en directo las alternativas del veredicto.
En sus últimas palabras antes del veredicto, Menéndez había justificado la represión llevada adelante por la dictadura, al manifestar que se trataba de "una guerra" con las organizaciones ERP y Montoneros. Su discurso, en el que citó a Lenin y Gramsci, se interrumpió por los insultos de un grupo de familiares de víctimas, que terminaron desalojados.
"Los delincuentes subversivos ensangrentaron el país durante 10 años, en los cuales asesinaron a 1.500 personas", lanzó el represor, al tiempo que se quejó porque "este es el primer país que juzga a sus soldados victoriosos que lucharon y vencieron por orden de y para sus compatriotas". Y agregó: "Los marxistas no conciben la armonía y la concordia sino el conflicto permanente".
Dentro del recinto se vivieron algunos momentos de tensión: promediando el discurso, Menéndez recibió insultos. El presidente del Tribunal lo interrumpió y a los gritos le pidió a la Policía que desalojara a un grupo de personas. Hubo forcejeos y más discusiones, pero el discurso pudo continuar.
Menéndez repitió varias veces la palabra "guerra" y remató su discurso con un mensaje político. "Antes los terroristas estaban en la ilegalidad, ahora pretenden ser ciudadanos atados a la Constitución. Confío en que los guerrilleros del 70 ahora en el poder no puedan imponer su régimen autoritario", disparó.
La condena a Menéndez estuvo a tono con lo solicitado por la Fiscalía y la querella. La defensa del represor, al reclamar su absolución, había denunciado en su alegato "inseguridad jurídica", reivindicando las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. El argumento fue rechazado de plano por los integrantes del Tribunal.
24.07.2008Clarín.com
Lo dispuso el Tribunal Oral Federal Nº1 de Córdoba. Es por el secuestro, tortura y muerte de cuatro militantes en 1977. Más temprano, el represor justificó los crímenes cometidos por la dictadura. Y dijo: "Los guerrilleros de los 70 están en el poder". Además, otros cuatro acusados recibieron perpetua y tres, penas que van de 18 a 22 años de prisión.
El represor Luciano Benjamín Menéndez fue condenado esta tarde a prisión perpetua por el secuestro, tortura y muerte de cuatro militantes, ocurridos en 1977. De acuerdo al fallo, dictado por el Tribunal Oral Nº1 de Córdoba, el ex jefe del III Cuerpo de Ejército deberá cumplir la pena en una cárcel común, tal como había reclamado la querella.
Menéndez, quien más temprano había defendido con énfasis la represión ilegal, escuchó el veredicto en silencio. Como reflejo de la enorme expectativa que había generado el proceso, la lectura fue seguida en primera persona por el gobernador de la provincia, Jorge Schiaretti; su vice, Héctor "Pichi" Campana, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Eduardo Luis Duhalde; el Defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino; y la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, entre otros integrantes de organismos de derechos humanos.
Además de Menéndez -cerebro de la represión ilegal en Córdoba- otros cuatro represores también deberán cumplir prisión perpetua en un penal común. Se trata de Luis Alberto Manzanelli, Carlos Alberto Díaz, Oreste Valentín Padován y Ricardo Alberto Ramón Lardone. Además, Hermes Oscar Rodríguez y Jorge Ezequiel Acosta fueron sentenciados a 22 años de cárcel, mientras que Carlos Alberto Vega fue sentenciado a 18 años.
Todos fueron condenados por los crímenes de Hilda Palacios, Humberto Brandalisis, Carlos Lajas y Raúl Cardozo, militantes del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), ocurridos en 1977.
La sentencia fue recibida con alegría por los militantes de derechos humanos, que desde bien temprano se concentraron frente a los Tribunales de la capital cordobesa. Allí se instaló una pantalla gigante que transmitió en directo las alternativas del veredicto.
En sus últimas palabras antes del veredicto, Menéndez había justificado la represión llevada adelante por la dictadura, al manifestar que se trataba de "una guerra" con las organizaciones ERP y Montoneros. Su discurso, en el que citó a Lenin y Gramsci, se interrumpió por los insultos de un grupo de familiares de víctimas, que terminaron desalojados.
"Los delincuentes subversivos ensangrentaron el país durante 10 años, en los cuales asesinaron a 1.500 personas", lanzó el represor, al tiempo que se quejó porque "este es el primer país que juzga a sus soldados victoriosos que lucharon y vencieron por orden de y para sus compatriotas". Y agregó: "Los marxistas no conciben la armonía y la concordia sino el conflicto permanente".
Dentro del recinto se vivieron algunos momentos de tensión: promediando el discurso, Menéndez recibió insultos. El presidente del Tribunal lo interrumpió y a los gritos le pidió a la Policía que desalojara a un grupo de personas. Hubo forcejeos y más discusiones, pero el discurso pudo continuar.
Menéndez repitió varias veces la palabra "guerra" y remató su discurso con un mensaje político. "Antes los terroristas estaban en la ilegalidad, ahora pretenden ser ciudadanos atados a la Constitución. Confío en que los guerrilleros del 70 ahora en el poder no puedan imponer su régimen autoritario", disparó.
La condena a Menéndez estuvo a tono con lo solicitado por la Fiscalía y la querella. La defensa del represor, al reclamar su absolución, había denunciado en su alegato "inseguridad jurídica", reivindicando las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. El argumento fue rechazado de plano por los integrantes del Tribunal.
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